La universidad ante los comportamientos fraudulentos del alumnado – Anna Pallarès Serrano

Existe en la universidad pública española un problema de gran calado que merece una atención y una respuesta que no se debe demorar. La realidad es que las nuevas tecnologías han facilitado la proliferación de comportamientos fraudulentos y, ante ellos, la respuesta normativa la encontramos en un reglamento preconstitucional, en concreto, en el Decreto, de 8 de septiembre de 1954, por el que se aprueba el Reglamento de Disciplina Académica de los centros oficiales de Enseñanza Superior y de Enseñanza Técnica. Este reglamento no responde a la protección de los valores sociales actuales, no contempla de manera específica los comportamientos fraudulentos que favorecen las tecnologías, ni aborda las cuestiones disciplinarias con los parámetros de un derecho administrativo sancionador con plenas garantías. Ante este panorama, el gobierno y el legislador no pueden continuar escondiendo la cabeza bajo el ala. Es evidente que encarar esta puesta al día del régimen disciplinario de los estudiantes universitarios es una tarea que generará polémica y desacuerdos y, seguramente, un desgaste para el gobierno que presente la iniciativa y el correspondiente proyecto de ley, pero esto no es motivo para evadir sus responsabilidades.

Mientras no cambie la situación, las universidades públicas capean la situación como pueden pero de una forma no siempre acorde con las exigencias de nuestro ordenamiento jurídico.

Por un lado, un número muy reducido de universidades han optado por adaptar a la legalidad postconstitucional y por desarrollar el decreto estatal de 1954. Ahora bien esta actuación, por su propia naturaleza, tiene unos efectos limitados que no sirven para corregir la evidente inadecuación de la respuesta que da el Decreto 1954 a los comportamientos fraudulentos, en general, y al plagio, en particular. Por otro lado, esta realidad ha provocado que, prácticamente, todas las universidades públicas hayan abordado el problema de los comportamientos fraudulentos fuera del marco del Decreto 1954, por lo tanto, fuera de la órbita, en teoría, del derecho administrativo sancionador, para encarar la cuestión desde la normativa académica y/o de evaluación y/o de calificación de cada universidad. El problema es que muchas universidades bajo el paraguas de esta normativa académica y/o de evaluación y/o de calificación prevén una reacción disciplinaria sin cumplir con las garantías y requerimientos que exige nuestro derecho administrativo sancionador para ejercer la potestad disciplinaria.

 

Anna Pallarès Serrano
Profesora de derecho público. Universitat Rovira i Virgili

 

Consultad el artículo académico de la autora sobre la misma cuestión en el próximo número 56 de la Revista Catalana de Dret Públic (junio 2018).

 

 

 

Més problemes per a les universitats: ara no són administracions públiques – Albert Lladó Martínez

img_92740843_1Tenim les universitats públiques operant sota condicions de funcionament de mera supervivència; això es deu a diferents motius que s’arrosseguen de fa anys, i que sintetitzant excessivament es reduïen, fins ara, a dos. El primer, ben conegut i enquistat, no és altre que la manca de finançament adequat; el segon, encara més antic i més crònic que l’anterior, és l’inadequat funcionament intern de la institució i els millorables lligams amb l’exterior. Doncs bé, ara ens han afegit un tercer problema no menor, de caire jurídic, amb l’entrada en vigor de les noves lleis bàsiques administratives, la Llei 39/2015, del procediment administratiu comú de les administracions públiques i la 40/2015, del règim jurídic del sector públic. El gran canvi que introdueixen pel que fa a les universitats és que han estat explícitament excloses de la condició d’administracions públiques. Quan parlo de la universitat havia utilitzat en alguna ocasió la metàfora del cotxe, explicant que no només anem justos de combustible –el finançament–, sinó que la mecànica és molt vella i s’ha de revisar de dalt a baix –el sistema de govern. Ara, la nova legislació administrativa ens vol fer creure que, a més, no tenim vehicle.Read More »

La necessitat urgent de reformar el govern de les universitats – Albert Lladó Martínez

Ja fa temps que es pot afirmar que hi ha un acord unànime sobre la necessitat d’una reforma profunda del nostre sistema universitari, i en aquest sentit s’han manifestat de forma pública i reiterada tots els àmbits implicats. Sense voler ser exhaustiu, s’han proposat models de reforma des del Govern de l’Estat, amb l’informe encarregat pel Ministeri d’Educació a una Comisión de Expertos para la Reforma del Sistema Universitario Español, publicat el febrer de 2013; des del Govern de la Generalitat i encarregat per la Secretaria d’Universitats i Recerca, amb l’informe de la Ponència per a l’estudi de la governança del sistema universitari de Catalunya, presentat l’abril de 2013, o també des de les pròpies universitats públiques catalanes, amb el Llibre Blanc de la Universitat de Catalunya, el juny de 2008, en què els rectors catalans proposen les bases per a una «reforma profunda de les universitats a Europa». Read More »

Algunas notas sobre el Informe de la Comisión de Expertos sobre la Reforma del Sistema Universitario – Rafael Arenas

(“Desfuncionarización”, libertad de cátedra, autonomía universitaria y gobierno de las universidades en el Informe de la Comisión Wert).

1. Desde hace años se viene planteando desde distintas instancias que el sistema universitario español precisa una reforma que favorezca una mejora en la calidad del mismo. Esta reforma ha de centrarse, según se ha defendido en diversos documentos y foros, en la gobernanza universitaria, en la selección del profesorado y en la financiación de la universidad. Pareciera que estos fueran los puntos clave para convertir un sistema universitario endogámico, autoreferencial y mediocre en otro abierto a la sociedad, centrado en su servicio y capaz de ofrecer docencia e investigación de calidad. El Informe del comité de expertos convocado por el Ministro Wert (en adelante “el Informe”) incide en este planteamiento, realizando una presentación del actual sistema universitario que se centra en los presuntos defectos del mismo (falta de empleabilidad de los graduados, ausencia de Premios Nobel científicos, mala posición de las universidades españolas en los rankings internacionales y orientación de la universidad más hacia sí misma que hacia la sociedad, vid. pp. 7-8 del Informe) para, a partir de ahí, realizar distintas propuestas en materia de selección de profesorado, evaluación de las universidades, gobernanza universitaria, financiación universitaria y organización de la oferta de grados.Read More »