
El pasado mes de junio un trabajador del SEPE en Mérida recibió un expediente disciplinario por el mero hecho de atender a personas sin cita previa cuando la oficina estaba vacía y no había nadie esperando. Como reconoce el propio funcionario “conseguir una cita es una auténtica lotería, ya que, además de que hay ciertas personas a las que por motivos de edad y formación les resulta muy complicado reservarla, también falla un sistema que está colapsado, por lo que se convierte en una tarea imposible incluso para quienes sí saben conseguir esa cita”.[i]

1 Introducció
