Elecciones en Kenia: de etnocracia a democracia – Luis G. Franceschi

El origen del estado africano

Hersch Lauterpacht argumenta que el estado “es una expresión del orden legal que opera dentro de un territorio definido”.[1] Este orden legal exige –como elemento esencial en la composición y desarrollo del estado– lo que se podría denominar como ‘identificación’. Esta identificación, en los estados africanos, fue impuesta unilateralmente por las potencias colonizadoras en 1885, durante la Conferencia de Berlín, cuando se distribuyen África entre sí, y cada potencia demarcó su área de influencia y explotación comercial y humana. Estas colonias, a partir de la segunda mitad del siglo XX, se convertirían en estados independientes. Es así, como la formación y composición social del estado africano se caracteriza por ser totalmente heterogénea, y de alguna forma artificial, compuesto de etnias diferentes y a veces opuestas, dentro de unos límites arbitrarios, definidos por un poder colonizador, sin tomar en cuenta la realidad social milenaria hasta entonces existente.Read More »

La necesaria y urgente política de reformas frente a la corrupción – José María Gimeno

La crisis exige reformas en profundidad –y no mero “maquillaje”- de la normas administrativas para implantar una nueva gobernanza pública que incorpore como paradigmas de la gestión la eficacia, eficiencia e integridad

Asistimos a un constante aluvión de noticias relativas a la corrupción en España que, al margen de la indignación ciudadana que se genera –muy legítima-, obliga a adoptar medidas rápidas y eficaces que permitan reconducir esta patología. Por su extensión y efectos, dichas prácticas corruptas están debilitando no solo el modelo democrático de nuestra sociedad sino también, por sus claras implicaciones económicas, la anhelada recuperación financiera y empresarial que en tiempos de crisis como los actuales son mucho más visibles. Por su dimensión cualitativa y cuantitativa, la corrupción es causa directa de muchos de los recortes en las prestaciones públicas, que resultarían innecesarios de haberse resuelto previamente (no en vano la estimación económica de su impacto sería varios puntos del PIB). Y ya no se puede esperar más. Debemos exigir a nuestros gobernantes y a toda la clase política que afronten con decisión esta grave enfermedad de nuestro sistema democrático, auténtica prioridad frente a otras políticas.Read More »

Italia: análisis de las elecciones y escenarios postelectorales – Marco Olivetti

1. Las elecciones legislativas celebradas en Italia el 24 y el 25 de febrero de 2013 han producido un resultado inesperado. Durante toda la campaña electoral –incluidos los últimos sondeos, publicados quince días antes de las elecciones, e incluso las primeras encuestas a pie de urna, divulgadas a las 15 h del 25 de febrero- la coalición de centro-izquierda, liderada por el Partido Democrático y su candidato a la presidencia del Consejo de Ministros, Pier Luigi Bersani, era considerada de manera indiscutida el front-runner, con un margen de ventaja de entre 5 y 8 puntos porcentuales respecto al centro-derecha liderado por Silvio Berlusconi, aunque se dudaba si Bersani y sus aliados podrían conseguir la mayoría de escaños en la segunda Cámara, el Senado de la República, cuyo voto de confianza es también necesario para que el gobierno pueda iniciar a desarrollar sus funciones. Se pensaba que en tal caso, el centro-izquierda habría podido buscar un pacto (nada fácil, pero tampoco imposible) con la coalición de centro dirigida por el hasta ahora Presidente del Consejo de Ministros, Mario Monti. Solo en las últimas semanas anteriores a las elecciones, la opinión pública ha empezado a ver como el Movimento Cinque Stelle (una nueva fuerza política, dirigida por el ex cómico Beppe Grillo, que encarna un populismo de izquierda de contenidos muy inciertos) podría obtener no solo un buen resultado (como muchos sondeos habían previsto), sino incluso un resultado electoral que podría hacer ingobernable el país.Read More »

Cinco propuestas para la reforma federal del Estado – Josu de Miguel Bárcena

Toda Constitución es ante todo una norma de integración. La maduración de las sociedades, el paso del tiempo y las transformaciones del espacio, producen conflictos que dan sentido al pluralismo político y a las reglas que sirven para encauzarlo. La Constitución española de 1978 trató de integrar el nacionalismo vasco, catalán y español mediante una distribución territorial del poder en un esfuerzo federal indudable que sin duda ha muerto de su propio éxito. Y su éxito ha sido pensar que la profundización autonómica era siempre, en todos los casos y en cualquier circunstancia, buena para la democracia y la eficacia. Sin embargo, la razón dialéctica que encierra cualquier norma fundamental quiebra indefectiblemente cuando la expresión de los nacionalismos que ha tratado de articular y satisfacer  se hace excesivamente intensa como consecuencia de la escasa fijación de los términos en los que se ha de ejercer el poder.Read More »

Legalidad internacional y derecho a decidir – Xavier Pons Rafols

En los últimos meses, desde distintos sectores políticos y sociales, y a falta de otros marcos jurídicos, se ha justificado el derecho a decidir e, incluso, todo el proceso soberanista, en la legalidad internacional. En efecto, cuando más allá del ordenamiento constitucional español y del mismo ordenamiento jurídico catalán -que tiene como norma institucional básica el Estatuto de autonomía- se habla de otros marcos legales o de todos los marcos legales que puedan amparar el derecho a decidir se está pretendiendo, aún de manera eufemística, buscar esta fundamentación en la legalidad internacional. Así se está haciendo en gran parte del discurso político soberanista y entiendo que este pretendido amparo está también implícito en la referencia que formula el párrafo séptimo del dispositivo de la Declaración de soberanía y del derecho a decidir del pueblo de Catalunya (Resolución 5/X, del Parlamento de Catalunya, de 23 de enero de 2013) a la utilización de “todos los marcos legales existentes para hacer efectivo el fortalecimiento democrático y el ejercicio del derecho a decidir”. Intentando evitar un aval incondicionado a esta posición o una negativa cerrada a la misma -porque ni una cosa ni la otra son verdades absolutas e irrebatibles en el ámbito del derecho y de la política- creo que sería conveniente intentar clarificar algo estos términos para poder saber, al menos, de qué estamos hablando e identificar claramente qué es lo que puede ampararse bajo la legalidad internacional.Read More »